Por primera vez en diez años, las infecciones de transmisión sexual dejan de crecer en España. El informe de vigilancia de 2025 recoge una leve caída de la sífilis y del linfogranuloma venéreo, la gonorrea se mantiene y solo la clamidia sigue subiendo. Buena noticia, sí, pero las cifras siguen muy altas.
Las cifras de 2025
- Clamidia44.511casos notificados Sube · +4 % frente a 2024
- Gonorrea37.467casos notificados Estable · +10 casos frente a 2024
- Sífilis11.879casos notificados Baja · −0,7 % frente a 2024
- Linfogranuloma venéreo1.824casos notificados Baja · −10 % frente a 2024
- Clamidia
- Gonorrea
- Sífilis
- Linfogranuloma venéreo
Gonorrea y sífilis se vigilan desde 1995; clamidia y linfogranuloma venéreo, desde 2016, y sus tasas se calculan sobre las comunidades autónomas que vigilan estas infecciones. Fuente: Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III. Informe de vigilancia de ITS, 2025.
Un freno, no una bajada
Desde principios de siglo, las ITS no habían dejado de crecer, y en la última década el ritmo se aceleró. Solo hubo una pausa en 2020, con el confinamiento, y en 2024 se marcó el máximo histórico. En 2025 la curva por fin se aplana, aunque las autoras del informe hablan de casos «estabilizados, pero a niveles altos». El informe no incluye el VIH, que se analiza aparte y lleva varios años estable.
¿Por qué se frena? Las expertas y expertos apuntan a las campañas de prevención dirigidas a los grupos más vulnerables, a la promoción del preservativo, a la formación de profesionales sanitarios y a las mejoras en el diagnóstico, como los kits de autotoma. También puede influir la DoxyPEP, un antibiótico que se toma después de una relación sin protección para reducir el riesgo de ITS bacterianas.
Detrás de la subida de los últimos años hay varias causas: se usa menos el preservativo, las aplicaciones de citas facilitan los encuentros esporádicos y, sobre todo, se detecta más. Los programas de PrEP (la pastilla que previene el VIH) incluyen pruebas de ITS cada tres meses, y eso hace aflorar muchos casos que antes pasaban desapercibidos.
Infección a infección
Clamidia: la única que sigue subiendo
Crece un 4 % en un año, hasta 44.511 casos, y su tasa se ha multiplicado por cinco desde 2016. Es la ITS más extendida entre la gente joven: una de cada cuatro personas diagnosticadas tiene entre 20 y 24 años, y casi una de cada diez, entre 15 y 19. En las mujeres, el pico está entre los 20 y los 24 años y la incidencia también es muy alta en adolescentes; en los hombres, entre los 25 y los 34.
Gonorrea: se queda donde estaba
37.467 casos, solo 10 más que el año anterior. Más de ocho de cada diez diagnósticos son en hombres, y el grupo de 25 a 34 años reúne casi el 40 % de los casos, seguido del de 20 a 24. En las mujeres, la franja más afectada es la de 20 a 24 años.
Sífilis: deja de crecer
Baja ligeramente, de 11.964 a 11.879 casos. Es la ITS con un perfil de edad más alto: la mayoría de los casos están entre los 25 y los 44 años, y casi un 30 % a partir de los 45. El 87,6 % son hombres; en las mujeres, la incidencia es máxima entre los 20 y los 24 años.
Linfogranuloma venéreo: baja un 10 %
Esta variante de la clamidia pasa de 2.039 a 1.824 casos. Es mucho menos frecuente, pero en 2016 solo se notificaron 248. Afecta casi exclusivamente a hombres (98,6 %), sobre todo entre los 25 y los 44 años.

Qué significa para ti
Que las cifras se frenen no quiere decir que el riesgo haya bajado. La clamidia, que sigue al alza, se concentra justo en la gente joven y muchas veces no da síntomas: la única forma de saberlo es hacerse la prueba.
- Usa preservativo o barrera bucal: siguen siendo la mejor protección frente a las ITS.
- Si has tenido relaciones sin protección, hazte las pruebas aunque te encuentres bien.
- Si das positivo, se trata, y es importante avisar a tus parejas.